Introducción al concepto de trauma y hemostasia
Trauma se refiere a lesiones externas en el cuerpo causadas por fuerzas externas como impactos, colisiones y erosiones químicas.
Sangre, una sustancia vital para sostener la vida, circula a través del corazón y las cámaras vasculares. El volumen de sangre de un adulto representa aproximadamente el 8 % de su peso corporal, y el sangrado es una de las principales complicaciones tras un trauma.
Sangrado ocurre cuando los vasos sanguíneos se rompen, causando que la sangre escape hacia áreas fuera de los vasos. Es tanto la ocurrencia más común como la más probable tras un trauma. Un trauma severo a menudo resulta en una pérdida significativa de sangre, poniendo en peligro la vida de la víctima. La hemostasia efectiva y oportuna (detención del sangrado) es crucial para salvar vidas en el lugar de la lesión.
Clasificación del trauma
Basado en la causa de la lesión: El trauma puede clasificarse en lesiones mecánicas, como cortes, lesiones por aplastamiento, laceraciones y caídas; mordeduras de animales; y lesiones químicas, como quemaduras y escaldaduras.
Según la gravedad de la lesión: El trauma puede clasificarse en niveles leve, moderado y grave.
Según la naturaleza de la herida: Hay heridas abiertas, como las heridas por puñalada, que exponen la lesión al ambiente, aumentando el riesgo de infección, y heridas cerradas, que, aunque pueden no mostrar signos visibles, pueden causar daños internos más graves.
Evaluación de Sitios de Hemorragia Traumática
Sangrado subcutáneo: Generalmente resulta de caídas, impactos o golpes, lo que conduce a hematomas o moretones que a menudo se curan por sí solos.
Sangrado interno: No visible externamente, este tipo de hemorragia ocurre cuando los vasos sanguíneos se rompen, permitiendo que la sangre fluya hacia cavidades corporales como las cavidades torácica, abdominal o craneal. El diagnóstico se basa en síntomas como palidez, vómitos con sangre, dolor abdominal o pulso débil. Los casos graves requieren intervención médica de emergencia.
Las técnicas de evaluación para hemorragias internas incluyen:Examinando indicadores de sangrado como en la boca, esputo, heces o orina. Observando síntomas sistémicos que incluyen palidez, sudoración fría y pulso débil, y evaluando la presencia de hinchazón o dolor en áreas críticas como el pecho, abdomen o cráneo para determinar la extensión y el sitio específico del sangrado.
Sangrado externo: Fácilmente identificable cuando la sangre fluye desde el sitio de la lesión. El manejo implica medidas directas para controlar el sangrado y prevenir complicaciones adicionales.
Identificación de Diferentes Tipos de Hemorragias Vasculares
Hemorragia arterial: La sangre arterial, caracterizada por su alto contenido de oxígeno, es de un rojo brillante y brota en un chorro fuerte. La pérdida significativa de sangre puede ocurrir rápidamente y, si no se controla de inmediato, puede poner en peligro la vida.
Sangrado venoso: La sangre venosa, que tiene un contenido de oxígeno más bajo, fluye de manera continua y es de un color rojo más oscuro. Retrasar el manejo de este tipo de hemorragia puede provocar una pérdida de sangre prolongada y considerable, y potencialmente poner en peligro la vida.
Sangrado capilar: Este tipo de sangrado se manifiesta como un goteo de sangre que cambia de rojo brillante a rojo oscuro. La cantidad de sangre perdida suele ser mínima y, a menudo, cesa de forma espontánea.
Métodos Comunes de Hemostasia para Hemorragias Traumáticas
1. Hemostasia por compresión
(1) Compresión directa sobre la herida
La compresión directa es adecuada para hemorragias menores. Se puede utilizar gasa limpia, gasa estéril, toallas limpias, ropa o pañuelos para aplicar presión en el sitio de la hemorragia, logrando así detener el sangrado. Por lo general, presionar durante unos 10 minutos es suficiente para detener la hemorragia.
Pasos detallados:
① Aplicar presión: Coloca un paño limpio o una toalla sobre la herida y aplica presión directa durante 10-20 minutos.
② Después de detener la hemorragia: Envuelve suavemente la herida con una venda, teniendo cuidado de no apretarla demasiado.
③ Evita ciertos materiales: No utilice algodón desgrasado ni almohadillas de papel en la herida, ni aplique ningún medicamento directamente sobre ella.
④ Limpieza de la herida: Si la herida no está contaminada con suciedad, enjuáguela primero con un líquido; evite usar jabón.
⑤Manejo de coágulos y residuos: No elimine los coágulos de sangre ni el plasma alrededor de la herida sangrante, ni retire escombros como fragmentos de vidrio dentro de la herida. Busque atención médica inmediata en un hospital.
(2) Hemostasia Digital por Presión
Presión digital hemostasia español es apropiado para hemorragias severas en áreas específicas como la cabeza y las extremidades. La técnica consiste en usar los dedos para presionar una arteria cerca del corazón contra un hueso subyacente para obstruir el flujo sanguíneo y lograr la hemostasia.
Consideraciones importantes:
Usa el dedo índice o el dedo anular para localizar el punto de presión, no el pulgar, ya que la arteria central del pulgar es más grande y puede llevar a errores. Una vez identificado el punto de presión arterial, aplica presión con el pulgar o con varios dedos.







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